Rhododendron

Rhododendron
Tsutsuji

11 abril, 2022

1012. Piedras. Fredy Jiménez, guatemalteco.


Y es que hay piedras
en las que uno tropieza
por el puro gusto de volar,
no de caer.

 

 



 "Cielo para tus alas"


Nació en la ciudad de Guatemala el 3 de octubre de 1993. 

 

09 abril, 2022

1011. Volarás. Lena Carrilero, española.

El mejor regalo que te puede hacer un pájaro

son sus alas,

sólo lo hará si no intentas cortárselas.

Ahí eres tú quien está decidiendo

si volará contigo

o volará sin ti.


(1994) es una cantautora autodidacta, que desde los 8 años lleva la guitarra colgada al hombro y compone sus propias canciones. Actualmente reside en Sevilla donde se encuentra buscándose la vida musicalmente y estudiando la carrera de Filosofía.

08 abril, 2022

1010. Hermano. Hérib Campos Cervera, paraguayo.

 

Hermano:

Te buscaré detrás de las esquinas. Y no estarás.

Te buscaré en la nube de los pájaros, y no estarás.

Te buscaré en la mano de un mendigo, y no estarás.

Te buscaré también en la inicial dorada de un libro de oraciones, y no estarás.

Te buscaré en la noche de los gnomos, y no estarás.

Te buscaré en el aire de una caja de música, y no estarás.

Te buscaré en los ojos de los niños. Y allí estarás.

 


 
Hérib Campos-Cervera (*Asunción, Paraguay; 30 de marzo de 1905Buenos Aires, Argentina; 28 de agosto de 1953) fue un poeta paraguayo.

1009. Reglas de cortesía.

 

    Estas son algunas de las reglas de cortesía, que debemos observar con atención, para convivir en total armonía con nuestros semejantes en el medio donde nos desenvolvemos y vivimos, y son estas a saber:

1.- No se debe avergonzar, ni insultar deliberadamente a otra persona en público, ni en privado.

2.- Al saludar, se debe sonreír, al hablar por teléfono también, la voz recoge sola la sonrisa.

3.- Evite los estados de ánimo que nos hacen rudos ó excesivamente francos.


4.- Debemos repetir lo dicho, sin molestarnos, cuando alguien expresa que no ha oído lo que decimos.

5.- No se debe insinuar cuestiones que molesten a los demás.

6.- Evite los temas controvertibles cuando asista a algún evento importante.

7.- Siempre hay gente fanática a las cuales no se le pueden hacer críticas constructivas.

8.- Evite hablar de sí mismo, ante los demás.

9.- Siempre recuerde que los demás son los que deben mostrar nuestros méritos.

10.- Evite hablar del valor de sus posesiones, las demás personas no tienen que saber esa información.

11.- También, es de mal gusto preguntar cuánto gana una persona.

12.- Recuerde que se hablan temas especiales y rebuscados con personas que comprenden el tema.

13.- Con la gente sencilla se habla temas sencillos y comunes.

14.- No humille a su receptor con temas incomprensibles.

15.- No repita comentarios sobre situaciones o personas que parezcan desagradables.

16.- Aléjese de las personas que utilizan a menudo un lenguaje de jerga, que sólo ellos entienden.

17.- Para finalizar recuerde que debemos manejar con serenidad el buen sentido de la cortesía.



"CONVERSAR ES UN DON, ESCUCHAR ES UNA VIRTUD"

1008. Hora de dejarte ir. Quetzal Noah, mexicano.

Es hora de dejarte ir

de aceptar lo que fuimos

y agradecer por lo que somos

en cualquier cosa en la que

nos hayamos convertido

es hora de dejarte ir

yo te he querido

quizá corresponderme del todo

nunca fue pieza clave en tu estrategia

no me retiro vencido

sino sonriendo ante la oportunidad

de haber cruzado


tu frente y mis labios

tus manos y mis sueños

tu sonrisa y mis bromas

tu ternura y mi canción

es hora de dejarte ir

siempre supuse yo sería

lo mejor para ti

pero

¡Qué egoísta resulta pensar

que uno es el sueño de otro!

ya marchitos los suspensos

el alivio fresco sin recelo

merezco a alguien

que pueda entregarse sin temor

esa expectativa que tuve hacia ti

comió mis murallas

hasta derrumbarme las mañanas

es hora de dejarte ir

te quiero con la misma sinceridad

con la que Dios mandó esperanza

a los pueblos del mundo

y ojalá encuentres tu camino

siempre en dirección a tu felicidad

ya comprendí

que somos sumamente incompatibles

te quiero sin orgullo ni ataduras

sin dramas ni exigencias

con flores y tango

con historias y silencios

y hoy ausente de ánimos

por invocar lágrimas tras la ausencia 

veo el reloj diciendo

es hora de dejarte ir.




Manuel Sánchez Briones, mejor conocido como Quetzal Noah. Nació en Monterrey, estudió la carrera de Relaciones Internacionales. 

07 abril, 2022

1007. Intentos. Manu Erena, español.

Decidí echarte de menos,
e intentar dejarte ir.
 

Lo intentaba hasta el punto que las
palabras se me atragantaban
formando un maldito nudo
en mi garganta.
 

Necesitaba gritar y soltarlo todo,
soltarte a ti.
 

Porque por mucho tiempo
que permaneciese en silencio…
seguiría pensándote.


Nació en Jaén, 2005.

 

1006. Pequeña historia de amor. Patricia Benito, española.


Nos dejamos ir sin inmutarnos,

sin poner remedio,

mirando hacia el lado que dolía menos.
 

Una breve e indecente,

salvaje y vibrante,

adictiva y mimosa,

viva y finita,

pequeña historia de amor. 



 
Nací en una isla (en 1978) y no sé nadar. He vivido en tres ciudades, nueve hogares y alguna casa. Me he enamorado una vez. He bajado corriendo de un tren en llamas y he visto explotar una bomba. No creo en las cosas que duran para siempre. O sí, no lo sé. Las fresas, con leche condensada. Cada cierto tiempo necesito cambiar cosas de sitio, ya sean muebles, personas o toda mi vida. Si no viajo, no puedo respirar. Tengo incontinencia sentiverbal. Me pierdo en cualquier atardecer, a ser posible con mar. Prequiero demasiado rápido y desquiero demasiado lento. No recuerdo la última vez que me dormí pronto. Mido el tiempo en medias cervezas y no hago planes a más de cerveza y media. Lloro en las manifestaciones cuando oigo a Labordeta. Te necesito cerca, pero no encima. Siempre voy con el más débil. No imagino un mundo sin queso, ni sin chocolate. Casi siempre es mejor dar que recibir, y no estoy hablando de sexo; no solo de sexo. La reina de mi casa es una gata coja que no para de ronronear. La empatía debería mover el mundo, no solo el mío.

 

06 abril, 2022

1005. Respirar. Patricia Benito, española.


Cerrar los ojos
y respirar tan profundo
que no te quepa
ni un poquito
                     más
                           de aire.
 

Aguantarlo unos segundos
y desinflarte
sin poder evitar
una media sonrisa de tonta feliz.
 

Abrir los ojos para asegurarte
de que nadie te está viendo.
 

O sí, ¿Qué más da?
¿Y habrá gente que pueda vivir sin eso?

 


 

Nací en una isla (en 1978) y no sé nadar. He vivido en tres ciudades, nueve hogares y alguna casa. Me he enamorado una vez. He bajado corriendo de un tren en llamas y he visto explotar una bomba. No creo en las cosas que duran para siempre. O sí, no lo sé. Las fresas, con leche condensada. Cada cierto tiempo necesito cambiar cosas de sitio, ya sean muebles, personas o toda mi vida. Si no viajo, no puedo respirar. Tengo incontinencia sentiverbal. Me pierdo en cualquier atardecer, a ser posible con mar. Prequiero demasiado rápido y desquiero demasiado lento. No recuerdo la última vez que me dormí pronto. Mido el tiempo en medias cervezas y no hago planes a más de cerveza y media. Lloro en las manifestaciones cuando oigo a Labordeta. Te necesito cerca, pero no encima. Siempre voy con el más débil. No imagino un mundo sin queso, ni sin chocolate. Casi siempre es mejor dar que recibir, y no estoy hablando de sexo; no solo de sexo. La reina de mi casa es una gata coja que no para de ronronear. La empatía debería mover el mundo, no solo el mío.

 

1004. Principios. Patricia Benito, española.


Todo el mundo
debería inventarse su final perfecto.
No por lo de perfecto,
sino porque tener un final
nos lleva siempre a un principio.
Y la vida debería estar llena de principios
de esos que no hay que perder
y de esos que no hay que perderse.
Hay veces que hay que pararse a respirar.
 

Y mirar,
despacio.
 

Esto sí, aquí no,
esta persona por supuesto,
esta otra ni un momento.
 

Crear un puzle nuevo
con las piezas imprescindibles
y los huecos rellenables.
 

Todo el mundo debería inventarse su final.
Perfecto.

 



 
Nací en una isla (en 1978) y no sé nadar. He vivido en tres ciudades, nueve hogares y alguna casa. Me he enamorado una vez. He bajado corriendo de un tren en llamas y he visto explotar una bomba. No creo en las cosas que duran para siempre. O sí, no lo sé. Las fresas, con leche condensada. Cada cierto tiempo necesito cambiar cosas de sitio, ya sean muebles, personas o toda mi vida. Si no viajo, no puedo respirar. Tengo incontinencia sentiverbal. Me pierdo en cualquier atardecer, a ser posible con mar. Prequiero demasiado rápido y desquiero demasiado lento. No recuerdo la última vez que me dormí pronto. Mido el tiempo en medias cervezas y no hago planes a más de cerveza y media. Lloro en las manifestaciones cuando oigo a Labordeta. Te necesito cerca, pero no encima. Siempre voy con el más débil. No imagino un mundo sin queso, ni sin chocolate. Casi siempre es mejor dar que recibir, y no estoy hablando de sexo; no solo de sexo. La reina de mi casa es una gata coja que no para de ronronear. La empatía debería mover el mundo, no solo el mío.

05 abril, 2022

1003. Hacelo con ruido. Lorena Pronsky, argentina.

Si me vas a dejar, solamente te pido que lo hagas sin dudas.
Que explotes contra el asfalto todas mis esperanzas de una vuelta. Que no te guardes ni un pedazo de verdad que me sirva como rama para colgarme de ilusiones que solo hamaquen mi tristeza.
 

Déjame con ruido. A portazos y clausurando las ventanas de todos los edificios del mundo.
No me dejes ni una sola llave a mano que me tenga buscando por meses qué cajón abre.
 

Déjame con certeza. Con fuerza y con la seguridad de que todo futuro a mi lado está muerto de antemano.
Déjame con entereza y sin miedo. Sin temblar. Sin peros ni quizás arriba de la mesa.
 

Déjame sin preguntas. Vacíame de expectativas con respuestas. Te pido la verdad cruda y fiel acerca de tu sentimiento gastado, latiendo en un pecho que ya no es mío.
 

Si me vas a dejar, no me decores con música de fondo ni hagas poesía de letras ya sin vida.
Déjame como me merezco y ya está, por favor.
Libre de vos. Libre de nosotros. Libre de mí misma.
 

Si me vas a dejar, no me encierres en jaulas de posibilidades que no
existen. No me ates a las patas de la nada. No me unas con hilos de promesas que me pausen el camino.
 

Por favor te estoy pidiendo.
Si me vas a dejar, déjame libre.

 

 

Lorena Pronsky es una autora argentina nacida en 1976. Se graduó en Psicología en 2003 en la Universidad Católica de La Plata, su ciudad natal. Su trayectoria profesional como psicóloga dio comienzo en un Centro Hospitalario de La Plata, donde atendía a pacientes oncológicos.