Rhododendron

Rhododendron
Tsutsuji

09 octubre, 2021

957. Un joven. Phil Bosmans, belga.

Es más que una computadora,

a la que hay que alimentar.

Lo más importante que un ser humano

debe saber en su vida es:

 

Aprender a amar

Amor a la naturaleza.

Amor a los seres humanos.

Amor a todo lo débil.

Amor al misterio.

 

Sólo en el amor, el ser humano

llega a serlo.

 

¿Cuándo volveremos a oír

a los jóvenes cantando

por las calles porque gozan

de estar vivos? 





Fallecimiento: 17 de enero de 2012.

956. El águila y la tormenta.

 ¿Sabías  que  un  águila  sabe  cuando  una  tormenta  se  acerca  mucho

antes de que empiece?

El águila volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán.

Cuando  pega  la  tormenta,  coloca  sus  alas  para  que  el  viento  las

agarre y le lleve por encima de la tormenta.

Mientras  que  la  tormenta  este  destrozando  abajo,  el  águila  vuela

por encima de ella.

El águila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta

para levantarse más alto. Se levanta por los vientos que trae la

tormenta.

 

Cuando las tormentas de vida nos vienen – Y todos nosotros vamos

a pasar por ello - Podemos levantarnos por encima poniendo nuestras

mentes y nuestra fe hacia Dios.

Las tormentas no tienen que pasar sobre nosotros. Podemos

levantarnos como águilas por encima de ellas.

Dios nos permite ir con el viento de la tormenta que trae enfermedad,

tragedia, y demás cosas en nuestras vidas.  Podemos volar sobre la

tormenta.

Recuerda, no son los pesos de la vida que nos lleva hacia abajo, sino

el cómo los manejamos.

 

La Biblia dice: "pero los que esperan en Dios tendrán nuevas fuerzas;

levantarán alas como las  águilas; correrán, y no se cansarán;

caminarán, y no se fatigarán." (Isaías 40:31)

08 octubre, 2021

955. Anuncio urgente. Roque Schneider, brasileño.

Necesitamos sin falta:

Un ejército y unido que crea en el valor de las pequeñas cosas.

Gente que haga historia y no se deje arrastrar por los hechos.

Corazones desarmados en un mundo lleno de guerra.

Almas magnánimas, en una sociedad interesada.

Espíritus fuertes, en un siglo de mediocridad.

Más obreros y menos personas que critiquen.

Más ciudadanos que digan: “Intentaré hacer algo” y menos que afirmen: “es imposible”.

Un número mayor de personas audaces que se lancen al fondo del problema para resolverlo y de un número menor de fatalistas instalados en la omisión.

Más amigos que trabajen con nosotros y menos demoledores que sólo notan los defectos.

Más gente alimentando esperanzas y menos frustrados con toneladas de desaliento.

Más personalidades que perseveran y menos colegas que comienzan y nunca acaban.

Rostros más sonrientes y frentes menos fruncidas.

Compañeros pisando firme la realidad y menos soñadores colgados de las nubes de la ilusión.

 

Necesitamos urgentemente, sin falta:

Una floresta de manos bienhechoras encendiendo un fósforo, haciendo callar el pesimismo de la multitud.

¡Un fósforo en la mano,

pequeño, pero tan importante!

¡Pequeño, insignificante,

pero que ilumine

disipando la oscuridad!

 

 

El valor de las pequeñas cosas. 

Roque Schneider. (4 de enero de 1933).