Rhododendron

Rhododendron
Tsutsuji

12 mayo, 2021

824. El valor que me das.

El valor que me das

no es el mismo que el que tengo.

Existiendo tu verdad

tras medidas y deseos.

 

Si el grado de importancia

se ha regido por el peso

que hace grande la distancia

habitando el mismo techo;

y se abre entre las mentes

un abismo que nos pierde,

que no importa (y eso hiere)

lo que diga, haga o piense.

 

El valor que me das

no es el mismo que el que tengo.

Imaginas realidad

que creíste en tu invento,

nunca estuve bajo y dentro

del cajón que me has dejado

olvidando por completo

lo que soy y lo que he dado.

 

No es el mismo pensamiento

lo que soy y lo que crees

o quisieras  que yo fuera, cierto;

no me das porque no quieres

ver mi ser como persona,

por sentirme dependiente

de que apartes lo que sobra

de tus reales intereses;

pues no tienes para dar

lo mejor de tu persona.

 

Con tus ojos como un par

mienten y traicionan

e imaginan encontrarme

distanciado, superior

alejado y aparte.

 

No habiendo paz o amor;

no valoras lo que tienes

por tenerlo. ¿Puedes verlo?

 

Soy luz, soy yo,  y a veces

tan común, tengo defectos

como cualquier otra persona

y eso no me hace menos,

no merezco ser tu sombra,

esperando, pienso, espero…

 

¡Qué es lo que hace el tiempo!

Nos acusa de sinceros

y perdemos real deseo

de vivir en complemento.

 

No nos da más libertad

para expresar solo lo bueno,

ahogar la peor verdad

de la que hiere, y llega dentro

sin que quede un filamento

vivo, fresco, iluminado,

según lo que crees que merezco

te esmeras, casi en darlo

si es que das, o guardarlo

para que no lo obtenga;

no hay nada, hay engaño

hay rechazo, hay pelea.

 

La opinión que lanzas

no es verdad, eso sé.

 

El valor que tengo, arrastra

tu verdad, y creceré

a tu pesar y a mi antojo,

ni siquiera lo sabrás

soy mucho más… escojo

no creer que eso es verdad;

me resisto a esconderme

del brillo que emana de mi ser,

que alimenta el quererme

yo me veo y puedo ver

que puedo y debo olvidar

cada triste y mal recuerdo

porque el valor que me das

no es el mismo que el que tengo.

 

 

(18/abril/2016).

06 mayo, 2021

823. Decálogo de la vida. Eugenio Alburquerque Frutos, español.

Síntesis de la aportación humanista del pensamiento cristiano a la cultura de la vida en torno a diez verbos para un cambio de la mentalidad y de las costumbres que han conducido a la aceptación social del aborto.



1. Amar: Para los cristianos, el primer mandamiento es el amor: también amar la vida que se nos ha dado por amor y en el amor. Amarla cada día con pasión; amar la propia vida y la vida del hermano; la vida de los débiles y de los pobres; la vida naciente y la vida ya gastada. Como el precepto bíblico, encierra en sí todo el decálogo. Todos los demás preceptos, normas y orientaciones, como diría San Pablo, no son más que expresión de este «amarás la vida con pasión».



2. Admirar: El amor, antes que a cumplir, nos invita a admirar; a dejarnos envolver y sorprender por la vida, a contemplarla en su misterio y a sentir las ganas y el gozo de vivir; y a gritar muy fuerte, pero muy dentro del corazón: ¡Vivir, qué maravilla y qué enigma!



3. Agradecer: El amor desencadena el agradecimiento. ¿Cómo no va a ser un deber moral el agradecer? Agradecer el gran regalo recibido, el don insustituible e irrepetible. Porque nadie verá jamás el mundo con mis ojos, ni acariciará con mis manos, ni rezará con mis labios, ni amará con mi corazón.



4. Respetar: El amor implica respeto, un respeto sagrado. Es contemplar también la vida del otro, aceptarla, querer que esa vida crezca y se desarrolle como vida humana. Y es, además, responsabilidad ante la vida propia y la de los demás, ante la creación y la madre Tierra.



5. Proteger: Porque la vida humana está rodeada de peligros. Violencia, destrucción y muerte la amenazan. Proteger y defender especialmente la vida de los débiles y de los más pobres.



6. Cuidar de todo y de todos, desarrollar todas las posibilidades, conducirlas a su auténtica calidad humana; cuidar la salud y la vida; y luchar contra todo lo que la disminuye, estorba o debilita.



7. Curar las heridas, la enfermedad y el sufrimiento, y ser capaces de acompañar a los heridos, a cuantos sufren, malviven y malmueren.



8. Entregar: Dar la vida, partirla, compartirla y repartirla cada día entre los hermanos, como la entregó y la entrega Jesús. Es el signo del más grande amor, de la solidaridad sin límites.



9. Educar en el valor de la vida: transmitir no sólo su valor, sino proponer también el evangelio de la vida, construir junto con todos los hombres de buena voluntad la verdadera cultura de la vida.



10. Celebrar: La vida es siempre culto. Es en sí misma, manifestación de alabanza, porque cada vida humana es un prodigio de amor. Celebrar la vida es, en definitiva, celebrar al Dios de la vida; y el servicio a la vida es el verdadero culto espiritual agradable a Dios.





Nacido en 1941.

822. Táctica y estrategia. Mario Benedetti, uruguayo.

Translator

Mi táctica es mirarte,
aprender como sos,
quererte como sos.

 

Mi táctica es hablarte
y escucharte,
construir con palabras
un puente indestructible.

 

Mi táctica es quedarme
en tu recuerdo,
no sé cómo ni sé
con qué pretexto,
pero quedarme en vos.

 

Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca,
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.

 

Mi estrategia es,
en cambio,
más profunda y más
simple.

 

Mi estrategia es
que un día cualquiera,
no sé cómo ni sé
con qué pretexto,
por fin me necesites.

 

 




Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, más conocido como Mario Benedetti, fue un escritor, poeta y dramaturgo uruguayo. Wikipedia
Fecha de nacimiento: 14 de septiembre de 1920, Paso de los Toros, Uruguay
Fecha de la muerte: 17 de mayo de 2009.

 

04 mayo, 2021

821. ¿Por qué estás tan silenciosa? William Wordsworth, inglés.

¿Por qué estás silenciosa? ¿Es una planta
tu amor, tan deleznable y pequeñita,
que el aire de la ausencia lo marchita?
Oye gemir la voz en mi garganta:

Yo te he servido como a regia Infanta.
Mendigo soy que amores solicita…
¡Oh limosna de amor! Piensa y medita
que sin tu amor mi vida se quebranta.

¡Háblame! no hay tormento cual la duda:
Si mi amoroso pecho te ha perdido
¿Su desolada imagen no te mueve?

¡No permanezcas a mis ruegos muda!
que estoy más desolado que, en su nido,
el ave a la que cubre blanca nieve.

 



 

William Wordsworth (7 de abril de 1770-23 de abril de 1850) fue uno de los más importantes poetas románticos ingleses. Con Samuel Taylor Coleridge, contribuyó a la evolución de la época romántica en la literatura inglesa con su publicación conjunta de Baladas líricas en 1798. Esta obra influyó de modo determinante en el paisaje literario del siglo XIX. Fue el poeta laureado de Inglaterra desde 1843 hasta su muerte en 1850.    


03 mayo, 2021

820. ¡Un aplauso!

¡Un aplauso!

Por el que camina

aún descalzo.

Por el que rie,

sin razones.

Por el que mira

con vista cansada.

Por el que sana

con dolor.

Por el que ama

sin fin. 

¡Un aplauso!

Por el que vive 

a pesar de todo. 

819. Como tú. Roque Dalton, salvadoreño.

Yo, como tú,
amo el amor, la vida, el dulce encanto
de las cosas, el paisaje
celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan, de todos.

Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

 


 

Roque Antonio Dalton García (San Salvador, 14 de mayo de 1935-San Salvador, 10 de mayo de 1975), nacido Roque Antonio García y mejor conocido como Roque Dalton, fue un poeta, ensayista, periodista, activista político e intelectual salvadoreño. Aunque no recibió un título académico, realizó sus estudios superiores en la Universidad de Chile y la Universidad de El Salvador, en las que estudió Derecho.