Rhododendron

Rhododendron
Tsutsuji

20 mayo, 2018

611. La rosa niña. Rubén Darío, nicaragüense.

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Cristal, oro y rosa.  Alba en Palestina.
Salen los tres reyes de adorar al Rey,
flor de infancia llena de una luz divina
que humaniza y dora la mula y el buey.
Baltasar medita, mirando la estrella
que guía en la altura.  Gaspar sueña en
la visión sagrada.  Melchor ve en aquella
visión, la llegada de un mágico bien.

Las cabalgaduras sacuden los cuellos
cubiertos de sedas y metales.  Frío
matinal refresca belfos de camellos
húmedos de gracia, de azur y rocío.

Las meditaciones de la barba sabia
van acompasando los plumajes flavos,
los ágiles trotes de potros de Arabia
y las risas blancas de negros esclavos.

¿De dónde vinieron a la Epifanía?
¿De Persia? ¿De Egipto? ¿De la India?  Es en vano
cavilar.  Vinieron de la Luz, del Día,
del Amor.  Inútil pensar, Tertuliano.

El fin anunciaban de un gran cautiverio
y el advenimiento de un raro tesoro.
Traían un símbolo de triple misterio
portando el incienso, la mirra y el oro.

En las cercanías de Belén se para
el cortejo.  ¿A causa?  A causa de que
una dulce niña de belleza rara
surge ante los magos, toda ensueño y fe.

- ¡Oh, Reyes!  -les dice-. Yo soy una niña
que oyó a los vecinos pastores cantar,
y desde la próxima florida campiña
miró vuestro regio cortejo pasar.

Yo sé que ha nacido Jesús Nazareno,
que el mundo está lleno de gozo por Él,
y que es tan rosado, tan lindo y tan bueno,
que hace al sol más sol, y a la miel  más miel.

Aún no llega el día...¿Dónde está el establo?
Prestadme la estrella para ir a Belén.
No tengáis cuidado que la apague el diablo,
con mis ojos puros la cuidaré bien.

Los magos quedaron silenciosos.  Bella
de toda belleza, a Belén tornó
la estrella; y la niña llevada por ella,
al establo, cuna de Jesús, entró.
Pero cuando estuvo junto a aquel infante,
en cuyas pupilas miró a Dios arder,
se quedó pasmada, pálido el semblante,
porque no tenía nada que ofrecer.

La Madre miraba su niño-lucero;
las dos bestias buenas daban su calor;
sonreía el santo viejo carpintero;
y la niña estaba temblando de amor.

Allí había oro en cajas reales,
perfumes en frascos de hechura oriental,
inciensos en copas de finos metales,
y quesos y flores, y miel de panal.

Se puso rosada, rosada, rosada...
ante la mirada del niño Jesús.
(Felizmente que era su madrina un hada,
de Anatole France o el doctor Mardrús).

¡Qué dar a ese niño, qué dar sino ella!
¿Qué dar a ese tierno, divino Señor?
Le hubiera ofrecido la mágica estrella,
la de Baltasar, Gaspar y Melchor...
Más a los influjos del hada amorosa,
que supo el secreto de aquel corazón,
se fue convirtiendo poco a poco en rosa,
en rosa más bella que las de Sarón.

La metamorfosis fue santa aquel día
(la sombra lejana de Ovidio aplaudía),
pues la dulce niña ofreció al Señor,
que le agradecía y le sonreía,
en la melodía de la Epifanía,
su cuerpo hecho pétalos y su alma hecha olor. 


 



Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867-León, 6 de febrero de 1916). 

Poetaperiodista y diplomático nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es, posiblemente, el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas.

610. ¡Mejor calla!

No podríamos hablar de la palabra sin analizar el silencio:

Al hablar de alguien…

- Si lo que vas a decir puede herir…Olvídalo… ¡Mejor calla!

-Si lo que va a salir de tu boca, es para maldecir… ¡Mejor calla!

-Si lo que estás por decir va a acabar con la honra de alguien… ¡Mejor calla!

-Si lo que vas a decir son rumores sin fundamentos…Olvídalo ¡Mejor calla!

-Si al hablar juzgas a tus semejantes… ¡Mejor calla!

-Calumnias, mentiras, chismes… Si eso es lo que te mueve al hablar… ¡Ten cuidado, recuerda que como juzgas serás juzgado, y como tratas serás tratado, piensa…

En algún momento tú puedes ser el blanco de esas patrañas, y entonces… sabrás lo que es quemarse con el veneno que sale de una boca maliciosa.

Cuando hables, habla cosas que bendigan, no que maldigan, si no es así,… Olvídalo… ¡Mejor calla!

18 abril, 2018

609. La rana y el orgullo.


Una rana se preguntaba cómo podía alejarse del clima frío del invierno. Unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabía volar.

"Déjenmelo a mí, dijo la rana. Tengo un cerebro espléndido". 

Luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba agarrarse a la caña por la boca.

A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato pasaron por una pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo.

Alguien preguntó: "¿A quién se le ocurrió tan brillante idea?".

Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia, que exclamó: 

"¡A mí!".

Su orgullo fue su ruina, porque al momento en que abrió la boca, se soltó de la caña, cayó al vacío, y murió.

17 abril, 2018

608. Ansiedad. Gilberto Armando Lima Gómez, guatemalteco.

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Si yo

tuviera fuerzas para seguir tras el Sol

feliz le seguiría,

así fuera para mí

siempre de día.



Si yo

tuviera fuerzas para seguir tras el Sol

no hubiera noches

que entorpecieran mis sueños,

no hubiera límites

para mis anchas alas.



Llegar por convencimiento propio

a comprobar

lo que aprendí de niño

que la tierra es como redonda;

gritaría gozoso con la faz levantada: “Vengo

del cenit,

voy

hacia el nadir,

llevo en los ojos la imagen del Sol”.



Pero

ante la impotencia de esta máquina humana

esta tarde

entre la espesura de mi melancolía

se me ha fugado el Sol sin que le siga

tras esas grandes montañas onduladas. 


 
Chiquimula, 16/12/47. 

607. *Hay belleza sólo cuando tu corazón...

Hay belleza sólo cuando tu corazón y tu mente conocen el amor. 

Sin el amor y ese sentido de la belleza no hay virtud y sabes bien que hagas lo que hagas: mejorar la sociedad, alimentar al hambriento, sólo estarás creando mayor desorden puesto que, sin amor no hay sino frialdad y pobreza de corazón y mente. 

Cuando hay amor y belleza todo lo que haces está bien. No importa lo que hagas. 

Si sabes amar podrás hacer lo que quieras porque él salvará todos los abismos.

Jidushnamurti.
 
 

31 marzo, 2018

606. Mi alma tiene prisa. Mário de Andrade, brasileño.


Conté mis años y descubrí
que tengo menos tiempo
para vivir de aquí en adelante,
que el que viví hasta ahora….

Me siento como aquel
niño que ganó un paquete
de dulces: los primeros los comió con agrado,
pero cuando percibió que quedaban pocos,
comenzó a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables
donde se discuten estatutos, normas, y procedimientos
 y reglamentos internos sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas
absurdas que a pesar  de su edad cronológica no han crecido.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete….

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír de sus errores.
Que no envanezca con sus triunfos.
Que no se considere electa antes de hora.
Que no huya de sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.

Gente a quien los golpes duros de la vida, les enseñó a crecer con toques 
suaves en el alma.

Sí…tengo prisa…por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan….

Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi 
conciencia.

Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo 
tienes una.




Mário Raul de Morais Andrade (São Paulo9 de octubre de 1893 - Ib.25 de febrero de 1945) fue un poetanovelistaensayista, y musicólogo brasileño.

21 marzo, 2018

605. Rima IV. Gustavo Adolfo Claudio Domínguez Bastida, español.


No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando,
no sepa a dó camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llora sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!




 

Gustavo Adolfo Claudio Domínguez Bastida, más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla17 de febrero de 1836-Madrid22 de diciembre de 1870),1 fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo

 Hijo del pintor José Domínguez Insausti, que firmaba sus cuadros con el apellido de sus antepasados como José Domínguez Bécquer. Su madre fue Joaquina Bastida Vargas. Por el lado paterno descendía de una noble familia de comerciantes de origen flamenco, los Becker o Bécquer.

15 marzo, 2018

604. Bachiller en llanto. Mario Morales Monroy, guatemalteco.

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Hoy que me he recibido
de Bachiller en Ciencias de dolor y llanto,
quiero inhalar orquídeas mañana en el título
que han de entregarme en acto
especial, preparado en el tránsito
umbilical y extenso del martirio…

…Lágrimas, escenario
de ventilantes sueños doloridos
y miles vocaciones húmedas al pasado,
todo está como en mapa, esclarecido,
dentro de mi penar recopilado…

Mi Instituto, un suspiro
de olvidadizos nardos
y dolorosos puntos suspensivos,
donde hubo un pizarrón de sonámbulo llanto
y un pupitre de nostalgias en grito
y de alegrías apagado,
sigue siendo un breviario de chillos
y un parque abandonado….
Me he titulado, amigos,
de bachiller en melodioso llanto
y para darle a conocer, dedico
a las siguientes lágrimas mi acto…
A las del corazón en crudo exilio
que muere pan acongojado
y su pálpito es un río
en cruz, apuñalado…

A las del intranquilo
sueño del presidiario
que en cada estrella halla luces del suplicio
y su vida es un diario
donde publican sólo dolorosos artículos
con titulares dulcemente amargos…

A las del infortunio del mendigo
que al extender la mano,
habla pentecosteses de martirio
y padrenuestros por su ensueño cresados…

A las del ciego intemporal que bien pudo
de vista ser dotado
para no ser ocultos
del amanecer los rayos
y para no creer que es luto
el que miran sus ojos apagados…

A las del campesino que en el surco
siembra no sólo granos,
sino que amasa sudores diminutos
en líricos milagros,
y en la voz de sus ensueños taciturnos
hay niños entusiasmos…

A los de la mujer que con un futuro
de tibios embarazos
y con un hijo rubio
abriendo el plenilunio
la cardinal sonrisa de sus brazos…

A todo aquel que ha masticado el luto
y que lleva en las manos
un invernal sabor a infortunio
y un palomar de intensos desamparos…

A todos ellos, pues dedico
este sencillo acto,
 en que me dan el título
de Bachiller en llanto.





Chiquimula, 30/9/1934 – 4/6/1964 (29 años) 

 


 

25 febrero, 2018

603. Oda. Al 15 de septiembre. Humberto Porta Mencos, guatemalteco.

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¡Oh, patria idolatrada!

Con estrofas sencillas

hoy te canta mi musa entusiasmada,

y al cielo, de rodilla,

le pide con sus preces,

¡Porque seas feliz una y mil veces!



¡Patria de mis mayores;

de luz y poesía;

que hoy celebras con músicas y flores,

el venturoso día!

¡Día en que diste el grito

de Libertad, en tu ámbito bendito!



¡Que tus hijos amantes

himnos de paz te eleven;

y que siempre, amorosos y constantes,

a tus altares lleven

de flores las guirnaldas

que colocan sumisos a tus faldas!



¡Deseo que adorada

seas eternamente…

y por propios y extraños admirada

en tu trono, esplendente,

en donde con mesura

luces los dones que te dio Natura!



¡Que tus triunfos celebre

Apolo, portentoso,

y en regios vasos de genial orfebre,

lleve su olio amoroso

para ungir tus cabellos,

y que arrobado se deleite en ellos!



¡Oh patria! ¡En este día

que ondula tu bandera,

rebosante me siento de alegría,

y con ansia quisiera

besar, lleno de encanto,

los vaporosos pliegues de tu manto!



¡Tu nombre, patria mía,

al pronunciarlo es tierno,

porque encierra la suave melodía

del dulce y sempiterno

canto de los triunfales,

olímpicos poetas inmortales!



¡Lleno de excelsa gloria,

deseo que tu nombre

en los fastos refulja de la historia!

¡Y que el mundo se asombre!

¡Oh, patria, ensoñadora,

hecha toda de sol como la aurora! 





 (Chiquimula, 14 de julio de 1901 – Ciudad de Guatemala, 16 de marzo de 1968) fue un poeta, periodista y escritor guatemalteco.


Cuarto poeta laureado de América.

602. ¿Recuerdas? Raúl Mejía Gonzáles, guatemalteco.

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¿Recuerdas? Fue una tarde. Dirigía

por el camino mi cansado paso…

Cuando en la sombra al declinar el día,

vive el recuerdo en mi melancolía

como un destello del postrer ocaso.



¡Era larga la ruta! ¡Cuántos soles

doraron mi camino!

y en mi tiendo infecunda de beduino.

¡Cuántas veces sus áureos arreboles

fingieron la visión de otro destino!



Te había presentido. Y en mi anhelo

olvidé mi desgracia tras tus huellas.

En las noches serenas, con recelo

me hablaban de tu predio las estrellas

al abrir sus ventanas en el cielo.



Ardía en el confín opalescente

el oro de los últimos destellos…

¿Recuerdas? Dirigí cansadamente

mi paso hacia la orilla de la fuente

donde puse a abrevar a mis camellos.



Llenaron la ansiedad de los abismos

las sombras nocturnales…

Era larga la ruta. Mas mis males,

aquel día de grandes espejismos,

calmaron su rigor en tus rosales.



¡Tu predio ensoñador! Del que me hablaba

con recelo el fulgor de las estrellas.

Te había presentido. Te encontraba.

Y agoté en mis románticas querellas

las doradas saetas de mi aljaba…



Cual en la noche al declinar el día,

vive el recuerdo en mi melancolía

como un destello del postrer ocaso.

¿Sabes por qué? Porque la tarde aquella

hizo cambiar la vacilante estrella

que dirigía mi cansado paso. 




Nació el 24 de marzo de 1891 en la ciudad de Chiquimula. Muere a la prematura edad de 28 años a causa de una enfermedad el 10 de septiembre de 1919.