Rhododendron

Rhododendron
Tsutsuji

15 junio, 2017

478. El poeta. Hermann Hesse.

Sólo para mí, solitario,
brillan las infinitas estrellas nocturnas,
murmuran los empedrados pozos su mágica canción,
sólo para mí, para mí tan sólo, para el solitario,
deambulan las cromadas sombras
al igual que las errantes y soñadoras nubes sobre el horizonte.

Ni un hogar ni el campo arado,
ni el bosque ni la caza ni profesión me fueron dados,
mío es tan sólo lo que a nadie pertenece,
mío es el violento arroyo tras el bosque velado,
mío el mar turbador,
mío el canto de pájaro de los niños que juegan,
las lágrimas y el sufrimiento de un enamorado solitario al atardecer.

Míos son también los templos de los dioses, mío es
el venerable pasado de los pequeños bosques.

Y no menos es el futuro
mi patria, la luminosa bóveda celeste:
a veces en nostálgico y alto vuelo mi alma se eleva
para contemplar el sagrado futuro de la humanidad,
para ver el amor, superador de la ley, el mutuo amor que se profesan los pueblos.

Me reencuentro con todos, tocados por la nobleza:
el campesino, el rey, el mercader, el incansable gremio marinero,
el pastor y el jardinero, todos ellos
agradecidos celebran la fiesta universal del futuro.

Al margen queda el poeta,
él, espectador solitario,
él, portador de los anhelos de la humanidad y pálida imagen;
el futuro, ese mundo ya colmado,
no necesita nada más.

Sobre su tumba se marchitan las coronas de flores,

y olvidado queda su recuerdo. 



Hermann Karl Hesse (pronunciado /ˈhɛɐman ˈhɛsə/; CalwWurtembergImperio alemán2 de julio de 1877 – MontagnolaCantón del TesinoSuiza9 de agosto de 1962) fue un escritorpoetanovelista y pintor alemán, naturalizado suizo en mayo de 1924.

Hasta el centenario de su nacimiento, se habían escrito más de 200 tesis doctorales, unos 5000 artículos y 50 libros sobre su vida. Para dicha fecha, era también el europeo más leído en Estados Unidos y Japón, y sus libros traducidos a más de 40 idiomas, sin contar dialectos hindúes.3
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1946, como reconocimiento a su trayectoria literaria.


477. ¿Qué estás haciendo quitándote los años de tu bendita vida? Martha Alicia Chávez, mexicana.

¿Qué estás haciendo quitándote los años de tu bendita vida para que crean que eres más joven?

¡Quitarte los años es como escupirle a la vida!

¿Cuántos estás despreciando?

¿Cuáles de ellos le vas a aventar a Dios de regreso?

Talvez los años en que diste a luz a tus hijos, o quizá ese año difícil en el que lloraste mucho y aprendiste tanto. O quizá sea mejor borrar de tu historia algunos años de tu infancia.

Mujer... querida compañera de la vida... déjate de ridiculeces y acepta con gozo cada día, cada año, cada década de tu sagrada existencia. Deja de alimentar la absurda ilusión de que si niegas algunos años, de veras se van a borrar de tu cuerpo, de tu rostro y de tu historia. 

Acepta la realidad. Nunca más te verás joven, porque cuando la juventud se va, se va. ¿Y quién dijo que eso es una tragedia?


Aparta la obsesión por la juventud, permítete bendecir, honrar y agradecer tu vida y encontrar la belleza y el encanto de la madurez.  

 
Fecha de nacimiento12 de abril de 1958 (edad 59), Guadalajara, México

Psicóloga, escritota, conferencista. 

476. 40 ; )





de 5.
 
 








12 junio, 2017

475. Canción para un niño en la calle. Armando Tejada Gómez, argentino.

A esta hora exactamente, 
hay un niño en la calle... 
¡Hay un niño en la calle! 

Es honra de los hombres proteger lo que crece, 
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles, 
evitar que naufrague su corazón de barco, 
su increíble aventura de pan y chocolate 
poniéndole una estrella en el sitio del hambre. 
De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo 
ensayar en la tierra la alegría y el canto, 
porque de nada vale si hay un niño en la calle. 

No debe andar el mundo con el amor descalzo 
enarbolando un diario como un ala en la mano 
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa, 
golpeándonos el pecho con un ala cansada. 
No debe andar la vida, recién nacida, a precio, 
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia 
porque entonces las manos son inútiles fardos 
y el corazón, apenas, una mala palabra. 

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle, 
que hay millones de niños que viven en la calle 
y multitud de niños que crecen en la calle. 
Yo los veo apretando su corazón pequeño, 
mirándonos a todas con fábula en los ojos. 
Un relámpago trunco les cruza la mirada, 
porque nadie protege esa vida que crece 
y el amor se ha perdido, como un niño en la calle. 



Armando Tejada Gómez (Mendoza21 de abril de 1929-Buenos Aires3 de noviembre de 1992)1 fue un poeta, letrista, escritor y locutor argentino, relacionado con la música folklórica. Es el autor de la letra de "Canción con todos", considerado Himno de América Latina. Incluido entre las cinco máximas figuras autorales del folklore argentino.

474. Una mujer en el mar de la vida.

   La Mujer sin metas…

Es como barco sin timón,

Que arrastrado por los vientos
hacia mares lejanos, finalmente se hundirá
en fracaso y sufrimiento.

En cambio,
la mujer con metas claras y precisas
tiene el control de su destino
y navega, timonel seguro y triunfador,
por aguas turbulentas o serenas
sin perder jamás el rumbo.

Fíjate siempre metas,
sé una buscadora tenaz de la excelencia.






473. Un lema para vivir. Collin McCarty,

Cuando el mundo te deprima, observa lo que te rodea con objetividad. Avanza de manera positiva; no te dejes caer en una visión negativa. Mira las cosas tal y como son.


No permitas que las trivialidades te distraigan. Haz lo que puedas, como puedas, con los recursos que tienes a tu disposición.


No menosprecies tus esfuerzos; cuentas con la fortaleza interior para cambiar lo que sea necesario. Enfréntate a la situación con la intención de remediarla; haz lo que necesites para resolverla y dejarlo atrás.


Avanza en dirección a la felicidad; 

encamínate hacia tus sueños y alcanza tu 

estrella. Y recuerda que eres tú...quien 

lleva las riendas. 



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472. ¡Yo te reto! Wiliam H. Danforth, estadounidense.

Es muy difícil poner un reto sobre papel. Yo prefiero mirarte directamente a los ojos y decir: ¡Yo te reto!
En mi mente, esto es exactamente lo que estoy haciendo. Yo estoy en un lado de la mesa; tú, en el otro lado. Te miro de frente y te digo:

¡Yo te reto!

Yo te reto, joven, a ti que vienes de un hogar de pobreza. Yo te reto a tener las cualidades de un Lincoln.

Yo te reto, heredero de riqueza y orgullo de linaje, con tus generaciones de valiosas existencias, tus tradiciones de liderazgos.

Yo te reto a lograr algo que hará que el futuro te señale aún con más orgullo de lo que el presente está señalando para aquellos que han ido antes que tú.

Yo te reto, niño o niña, a hacer que la vida te obedezca, no tú a ella. Es únicamente un reto superficial hacer cosas tontas. Yo los reto a hacer cosas de elevado valor.

Yo te reto, joven ejecutivo, a asumir jubilosamente más responsabilidad, a lanzarte dentro de lo profundo, a crear magníficamente.

Yo te reto, joven autor, a ganar el Premio Nobel. Yo te reto, joven investigador, a llegar a ser un “cazador de microbios”. Yo te reto, niño granjero, a llegar a ser un “granjero experto” un “luchador vehemente”. Yo te reto, hombre de negocios, a tener una “sublime obsesión”.

Yo te reto, abuelo, con tus raíces profundas en el suelo y tu cabeza cogiendo los rayos del sol sobre la multitud, a planear un programa de retos para coronar los años de tu vida.

Yo te reto, a ti que piensas que la vida es monótona, a formar parte de ella. Yo te reto, a ti que eres débil, a ser fuerte; a ti que eres opaco, a relucir; a ti que eres esclavo, a ser rey.


Yo te reto, quienquiera que seas, a compartir con otros los frutos de tu reto. Apasiónate por ayudar a otros y una vida de riqueza 
regresará a ti.




10 junio, 2017

471. La belleza interior. Nieves García.

“El rostro de una mujer que ha sido marcado por las numerosas tormentas de la vida puede ser hermoso.

Sea cual sea su edad, tal como ocurre con las vetas de la madera, cuya belleza tiende a ser más profunda con el paso de los años, la belleza de una mujer que ha resistido las dificultades de la vida brilla con un esplendor que se destaca.

Hay rostros de mujeres ancianas que irradian algo que no se vende en nuestro acarreado siglo: una belleza pacífica, serena. Esa belleza crece con el tiempo, porque el tiempo aquilata y purifica lo que nos hace grandes: la capacidad de amar que posee el ser humano.

El paso silencioso y constante de los años engrandece a la mujer que ha vivido en orden al darse y no al ‘buscarse’. Por eso un rostro anciano puede ser atractivo. Quizás detrás de esos ojos compasivos, se esconden muchas lágrimas, detrás de esas arrugas no maquilladas se oculta mucho dolor porque el amor es donación, es buscar el bien objetivo del otro, y por eso muy a menudo, el amor duele.

El amor no es un maquillaje que se quita en la noche; su huella en la persona es indeleble y no se borra con el paso del tiempo”.


02 junio, 2017

470. Bienaventurados los padres. Luis Fernando Betancourt Sánchez, armenio.



Comprensivos, porque ellos tendrán la amistad de sus hijos.

Cariñosos, porque serán amados por sus hijos.

Sinceros, porque conocerán sus hijos.

Honestos, porque tendrán la verdad de sus hijos.

Que dan buen ejemplo, porque los imitarán.

Que se entienden, porque sus hijos los entenderán.

Que se sacrifican por sus hijos porque vivirán tranquilos.

Que reconocen a sus hijos, porque éstos los reconocerán con cariño.

Justos, porque no serán juzgados por sus hijos.

Bondadosos, porque tendrán la bondad de sus hijos.

Que orientan a sus hijos, porque no los culparán de su extravío.

Que estimulan a sus hijos, porque no se sentirán defraudados.

Satisfechos de sus hijos, porque éstos se sentirán satisfechos de sus padres.

Que acompañan a sus hijos, porque no se sentirán solos.

Que dan verdad a sus hijos, porque también la obtendrán.

Que brindan lo que sus hijos esperan, porque recibirán aquello que esperaban.

Que se entregan a sus hijos, porque también ellos los recibirán.

Que apoyan a sus hijos, porque éstos serán su apoyo.

Que siembran armonía, porque cosecharán armonía.

Limpios de conciencia, porque nunca temerán que sus hijos escudriñen su pasado.

Que escuchan a sus hijos, porque serán atendidos.

Que consuelan a sus hijos, porque nunca les faltará consuelo.

Que velan por sus hijos, porque podrán cada noche dormir tranquilos.

¡Bienaventurados ustedes, los padres…!